El privilegio del silencio
"No me gusta hablar mucho, menos en público." La introspección es, sin duda, uno de los rasgos que caracterizan su temperamento. Obvio –pensarán las personas- es una poeta. Pero dentro del entorno de la producción de arte, incluso detrás de una timidez extrema, puede esconderse un desbordante ego que se manifiesta entre las muestras del incógnito o el misterioso. Éste no es, de ninguna manera, el caso de Nidia, pues, aunque escriba poemas, nunca se ha animado a publicarlos: “Lo hago para mí y no he tenido la necesidad de difundirlos. Tengo otra relación con la poesía, de ella conmigo y yo con ella. Y en eso nos hemos quedado, hasta el momento”.
Por eso la conversación no se moverá entre los versos o prosas de su autoría, mucho menos en detalles de su vida personal. La obra de Nidia es de otra naturaleza, más cercana a la de una compiladora o, mejor dicho, a una curadora que busca y publica a otros grandes poetas. Y no se trata sólo de un esfuerzo editorial: la difusión la ha hecho desde su programa de radio y su página Web, www.lamajadesnuda.com, uno de los portales culturales más importantes de nuestro país, reconocido este año con el premio de la Cumbre de la Sociedad de la Información en la categoría Cultura y Herencia. Este ha sido un proyecto que derivó del espacio radial -que transmite desde el año 1988, primero en La Cultural de Caracas y ahora en el canal clásico de Radio Nacional de Venezuela - en donde los poemas son leídos o recitados en las voces de sus propios autores –de todas partes del mundo, en cualquier idioma-, y que, en total, conforman todo un “emporio humanístico” donde resaltan las grabaciones de Cristina Peri Rossi, Jorge Eduardo Eielson, Walt Whitman, Emily Dickinson, Carlos Drummond de Andrade, entre otros.
“La poesía viene a decirnos, a grandes rasgos, que somos amor, que venimos de allí. Aunque te alejes de eso, ella siempre te llevará a tu lugar originario, donde proviene el afecto. Se ha dicho que a los poetas les ha gustado la invisibilidad porque para ellos es visible. Y es así: de repente se apartan del mundo y te revelan ciertas verdades del universo. Por eso, mi consejo es que te mantengas cerca de al menos un poeta (es decir: de su obra, que, al fin de cuentas, es lo mismo), éste siempre tendrá cosas que hacer en tu alma”.
Pero, ¿cómo reconocer un buen poema? ¿Cómo juzgar a la prosa entre lo bueno y lo malo?
“Los grandes poetas hacen que tú te calles, que hagas silencio en tu vida y los oigas. Yo reconozco un buen poema cuando te obliga a apagar el resto de tus pensamientos y le permites posesionarte de ti. Cada quien, desde su lugar, emitirá su juicio y hará su elección, y allí están las antologías que lo demuestran. No obstante, para mí, ellos siempre encuentran la manera de abrirse paso y llegar a donde tienen que llegar. Eso es lo que he sentido y sé que es así”.
Nidia se siente en este punto de su vida con la mejor compañía que cualquier pudiera tener, por eso la dedicación y la constancia que ha tenido con La Maja Desnuda no es más que el resultado de hacer lo que te hace feliz. “Ellos son mi guía y me llevan a muchos lugares hermosos. Quizás los políticos hayan contaminado el lenguaje con tantas mentiras, pero con los poetas pasa lo contrario: hablan, escuchas sus voces y algo maravilloso le están entregando al mundo. Hace que, así sea sólo unos minutos, haya valido la pena nacer en este mundo”.










